En el siglo XIII, el italiano Marco Polo fue el primero que dio a conocer Suzhou en Occidente. Para él, este paraíso terrenal era ante todo una ciudad en la que florecía el comercio de la seda. Suzhou se ha descrito como "la Tierra de la Abundancia" y “la Capital de Seda”. La Seda Tejida es un producto de la artesanía tradicional que alcanzó pleno desarrollo en las dinastías Song y Yuan. Fue catalogado entre los bienes destinados al tributo. Su elaboración maravilla a quienes la ven. Los dos lados del tejido son exactamente iguales, aspecto en el que se parece al brocado de doble faz de Suzhou. Los Bordados de Suzhou descollan entre otros por su fina elaboración, la flexibilidad de las puntadas, el diseño y el colorido. Existen bordados de uso diario y bordados artísticos. Los bordados de dobles faz tienen alto valor, resaltando entre ellos figuras de gatos.