Kunming está situada en la meseta de Yunnan. Disfruta de una situación protegida gracias a las montañas que la rodean por tres de sus lados y el lago, situado al sur de la metrópoli. En el siglo XX, el desarrollo de la ciudad estuvo condicionado en gran parte al ferrocarril. En los años 80 Kunming empezó a transformarse y convertirse en un importante centro financiero y comercial.